EL CÓLICO (Primera parte)

mayo 9, 2018 beatriz Jimenez Adanez No comments exist

El cólico se define como cualquier dolor originado en la cavidad abdominal. Se debe a una alteración/interrupción del tránsito gastrointestinal y sus consecuencias.

Siempre constituye una urgencia clínica, aunque el 80% de los cólicos son casos leves o moderados y el 97-99% se revierten con tratamiento médico. A pesar de estos datos, es la principal causa de muerte en équidos.

La frecuencia de aparición de cólicos se debe a su domesticación. Se somete al caballo a un cambio de vida, pasando de alimentarse de manera continuada, a comer dos o tres veces al día y de comer únicamente forraje, a comer forraje y pienso. Además se les reduce la capacidad de movimiento al estabularse.

 Los cólicos se clasifican según su localización, causa y duración. Ya hablamos de las úlceras gástricas como causa de cólico y bajo rendimiento en caballos. Ésta patología engloba muchos factores, por lo que iremos tratando los diferentes tipos de cólicos en posteriores post, ¡estad atentos!.

Entre las causas predisponentes, están las propias de la especie por sus particularidades anatómicas y fisiológicas. Por ejemplo, el tamaño reducido de su estómago, su intestino delgado largo y de tránsito lento o el ciego, que suele ser un punto crítico para el caballo.

La incidencia de cólico depende también del manejo individual de cada caballo:

– Alteraciones dentarias que reducen la masticación por dolor y produce salivación insuficiente.

– Hábitos alimenticios: es importante mantener una ración bien equilibrada, con alimentos ricos en fibra, con un porcentaje adecuado de proteínas y minerales (evitando el exceso de grano), y aportar agua de calidad a libre disposición.  El horario de comidas debe ser estricto y regular.

– Aerofagia (tragar aire)

– Enfermedades digestivas crónica

– Animales geriátricos

– Sedentarismo o ejercicio intenso. El entrenamiento debe ser regular, ya que como pasa con la alimentación, cualquier alteración puede variar su fisiología.

– Parásitos: es la causa más frecuente, en el 30% de los estabulados y en el 90% de los que están en libertad. Los parásitos  producen obstrucción, lesiones en la mucosa, etc. Para prevenirlo debemos aplicar un plan de desparasitación adecuado.

Es importante conocer la sintomatología general, ya que detectar un síndrome cólico a tiempo puede salvar la vida de nuestro caballo.

Los caballos expresan el dolor en su cara con su expresión, movimiento y actitudes. Se suelen revolcar, rascarse, tumbarse por largos periodos, pueden presentar golpes y heridas, se miran los flancos, levantan los belfos, apoyan la grupa en las esquinas, se golpean el abdomen y/o adoptan postura de micción.

También pueden presentar un aumento de la temperatura corporal, aumento de la sudoración, variación en el color de las mucosas, deshidratación y aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria. Es interesante, además, observar si nuestro caballo tiene o no apetito, sed y la frecuencia, forma, presencia de parásitos, olor y color de las heces y la orina.

Ante la menor sospecha de dolor abdominal, recurrir a nuestro veterinario de confianza nos ayudará a valorar el estado de nuestro animal y a tratarlo, si es necesario, antes de que empeore su estado clínico.

 

María Varela González

Veterinaria de Equinocol


 

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