MIEDO DE LOS CABALLOS.

marzo 24, 2019 beatriz Jimenez Adanez No comments exist

El caballo ante cualquier amenaza reacciona con la huida instintivamente, lo cual le provoca miedo, siendo éste un producto de un sistema neuronal que evolucionó para detectar el peligro. Hoy en día es algo que no ha sido capaz de modificar porque forma parte de la genética que es traspasada a los potrillos, sin embargo dependiendo de la raza demuestran más o menos miedo ante distintas situaciones. La manera que tiene el caballo de detectar el miedo es mediante la vista, el olfato, el oído y el tacto.

Los caballos pueden tener miedo ante infinidad de situaciones o causas. Cualquier situación que no controlen les provoca ese estado de inquietud que puede terminar en una huida descabellada, ya que no hay que olvidar que los equinos son desconfiados y asustadizos.

Por poner un ejemplo, los caballos jóvenes incluso se pueden asustar de su propia sombra. Un ruido, una rama en el camino, el propio viento o un obstáculo que no controlan, del propio jinete si no lo conocen. Todo ello les deriva a un estado de nervios e inquietud. Se les nota que están tensos no hacen lo que se les pide, no reaccionan y se bloquean poniendo el cuello muy rígido hasta el punto de no poder flexionarlo. Y por supuesto no atenderán a nuestras órdenes.

Si el motivo es el miedo entonces, aunque no le veamos sentido alguno, lo único que nos queda es dar tranquilidad al animal.

Independientemente de la causa, debemos de no centrar nuestra atención en aquello que provoca miedo. Si lo que nos causa el problema está fuera de la pista deberemos de ocupar la cabeza de nuestro caballo en aquello que está dentro de la pista. Es muy sencillo trabajar de cara hacia dentro. Con tiempo dejaremos que el caballo se familiarice con ese elemento que le provoca miedo.

Si podemos, algo que ayuda mucho es unirlo a un grupo de caballos que no tengan miedo por aquel elemento. De ese modo, el caballo asustadizo aprenderá de los otros que no hay de qué tener miedo.

Si lo que provoca el miedo es un salto hay que comenzar bajando la altura así como simplificándolo lo más posible. El motivo no es otro que ir familiarizando al caballo con el obstáculo y convenciéndole de que no le queda otra que ir hacia delante.

Si el problema es uno de los elementos que componen el salto el método es el mismo. Sobre todo se trata de recordar que, cuando más calmado se logre que esté el caballo ante cierto elemento, menos miedo le tendrá la próxima vez.

Hay diferentes factores que determinan la relación entre el jinete y caballo, en los que el entrenamiento técnico y psicológico son fundamentales para ambos. No cabe duda que el entrenamiento técnico es necesario para que los caballos aprendan a realizar una serie de comportamientos, muchos de los cuales antinaturales para ellos. Durante las sesiones, deben evitarse el uso de instrumentos o técnicas que dañen o perjudiquen la salud y bienestar del caballo. En cuanto al entrenamiento psicológico, numerosos estudios han demostrado la

influencia de los factores psicológicos en el rendimiento deportivo. El jinete pues, debe

poseer ciertas destrezas psicológicas que le permita crear experiencias positivas con su caballo  y así reforzar el círculo de confianza.

 

 A.S.


 

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